lunes, 2 de agosto de 2010

el silencio del alma

EL SILENCIO DEL ALMA



En el silencio de tu alma se esconden los más bellos secretos de tu corazón.

El silencio no es la ausencia de sonidos, es un estado tranquilo en el que puedes oír lo que se mueve en tu interior con mayor claridad

En silencio se descubren maravillosas conversaciones que la palabra sería incapaz de pronunciar.

En el trabajo callado y tranquilo los dones de las personas se hacen visibles.

La palabra, cuando es clara y sincera, nos acerca a los demás, nos ayuda a darnos a conocer, nos muestra lo que los demás piensan y viven¿ el silencio es el mayor grado de comunicación que podemos conseguir con un ser humano.

Ábreme el cofre sagrado de tu silencio, comparte conmigo desde lo que eres, desde lo que vives, desde lo que lloras y desde donde te alegras¿ sin palabras.

Entraré de puntillas, sin hacer ruido, para no romper la hermosura que me ofreces a través de tu silencio...

El silencio es el mayor grado de comunicación.

NUNCA SABES

Escucha
Nunca sabes si dirán las palabras justas que estabas esperando.

Abre,
Nunca sabes si será la persona que siempre soñaste.

Despierta,
Nunca sabes si ese día cambiará el resto de tu vida.

Habla,
Nunca sabes si tus palabras despertarán sentimientos en personas insospechadas.

Cambia,
Nunca sabes si el nuevo camino te traerá nuevas alegrías.

Analiza,
Nunca sabes si la situación que te acongoja, está disfrazada de oportunidad.

Arriesga,
Nunca sabes si tus movimientos audaces, serán el comienzo de una cadena de éxitos notables.

Camina,
Nunca sabes si tus huellas, serán el camino que sigan aquellos que confían en ti.

SALUD


Salud - Consejos muy importantes

Contesta el telefono por el oido IZQUIERDO
No tomes café DOS VECES al dia.
No tomes pastillas con agua FRIA
No consumas alimentos PESADOS despues de las 5 de la tarde.
Reduce la cantidad de ACEITE en los alimentos que consumes.
Toma mas AGUA en la mañana, menos en la noche.
Conserva tu distancia de los RECARGADORES de telefonos inalambricos, de casa o celular.
No uses telefonos inalambricos ó audifonos por un periodo de tiempo LARGO.
La mejor hora para dormir es de las 10pm de la noche a las 6am de la mañana.
No te acuestes inmediatamente despues de tomar un medicamento antes de dormir.
Cuando la bateria esta baja en la ULTIMA barra, no contestes el telefono, ya que la radiacion es 1000 veces mas.

Aqui van algunos consejos para mantener una salud fisica y mental.
Prevención es mejor que el remedio.

JUGOS SALUDABLES

Zanahoria + Gengibre + manzana - aumenta y limpia nuestro sistema.

Manzana + pepino + apio - Previene el cancer, reduce el colesterol y elimina problemas estomacales y dolores de cabeza.

Tomate + zanahoria + manzana - Mejora el aspecto de la piel y elimina la mala respiracion.

Calabaza amarga + manzana + leche - Evita la mala respiracion y reduce el calor interno del cuerpo.

Naranja + gengibre + Calabaza - mejora la textura y humedad de la piel y reduce el calor del cuerpo.

Piña + manzana + sandia - Para disipar el exceso de sal, nutre el riñón y la vejiga.

manzana + Calabaza + Kiwi - mejora la flexibilidad de la piel.

Pera + plátano - regula el contenido de azucar.

zanahoria + manzana + Pera + Mango - regula el calor del cuerpo, contrarresta la toxicidad, disminuye la presion de la sangre y pelea contra la oxidacion.

melon + uva + sandia + leche - Rica en vitamina C y Vitamina B2 que aumenta la actividad celular y refuerza la inmunidad del cuerpo.

Papaya + Piña + leche - Rica en vitamina C, E, hierro. Mejora la flexibilidad de la piel y el metabolismo.
plátano + Piña + leche - Rica en vitamina y nutritientes que previenen la constipacion.

domingo, 1 de agosto de 2010

HE APRENDIDO

espero que puedas ver el agua cuando veas los cuadros



estos cuadros son de Thomas Kinkade
se dice que pueden hacer milagros !













La vida se divide en 4 partes:amar, sufrir,luchar y vencer

El que ama sufre, el que sufre, lucha y el que lucha vence.

(Después me dices que nombre te ha

salido???)





LEE HASTA EL FINAL......HASTA LUEGO





He aprendido....que nadie
es perfecto

hasta que no te enamoras.





He aprendido que....la
vida es dura

pero yo lo soy más!!





He aprendido que...las
oportunidades no se pierden nunca

las que tu dejas
marchar...las aprovecha otro.





He aprendido que...cuando
siembras rencor y amargura

la felicidad se va a otra
parte.





He aprendido...que
necesitaría usar siempre palabras buenas...

porque mañana quizás se
tienen que tragar.





He aprendido...que una
sonrisa es un modo económico

para mejorar tu aspecto.





He aprendido...que no
puedo elegir como me siento...

pero siempre puedo hacer
algo.





He aprendido que...cuando
tu hijo recién nacido

tiene tu dedo en su
puñito...

te tiene enganchado
a la vida.





He aprendido que...todos
quieren vivir en la cima de la montaña...

pero toda la felicidad
pasa mientras la escalas.





He aprendido que...se
necesita gozar del viaje

y no pensar sólo en la
meta.





He aprendido que...es
mejor dar consejos sólo en dos circunstancias...

cuando son pedidos y
cuando de ello depende la vida.





He aprendido que...cuanto
menos tiempo derrocho...

CURSO DE AMOR


¿Cómo vamos a empezar nuestro curso de amor?
Haciendo un examen de conciencia franco y abierto en la intimidad de nuestra habitación, que deberá estar muy limpia, ordenada y de preferencia ventilada (si pueden entrar algunos rayos de sol, mucho mejor). En alguna parte de la habitación, sea en la mesita de noche, el tocador o cualquier otro lugar, poner una rosa roja bebiendo de un vaso con agua fresca y cristalina (o sea la rosa deberá estar acostada sobre el agua), al entrar el agua por los pétalos, que son los labios de la flor, simbólicamente estaremos representando a nuestro corazón sediento, nutriéndose de agua nueva.

Todos los días que dure nuestro curso, deberá cambiarse de agua para mantenerla completamente limpia. Si así lo hicieren verán que la rosa mantendrá su lozanía por varios días, eso indicará que nuestro corazón está recibiendo la energía cristica de la rosa roja y viceversa, la de nuestro corazón, le dará vida a ella y lo más misterioso… ¡le dará vida a quienes nos rodean! porque estamos irradiando AMOR. ¡La rosa roja es la reina de las flores, y nosotras somos reinas del amor!

Entonces con el amor más grande, con sincero y puro corazón oraremos diariamente en supremo silencio:

¡Que todos los seres del mundo sean felices!
¡Que todos los seres del mundo sean dichosos!
¡Que todos los seres del mundo sean en paz!
AMÉN.

En ese instante imaginaremos (imaginar es crear), que de nuestro corazón sale una luz purísima, color azul cielo muy hermoso, que irradiará nuestro nuestro cuerpo, nuestra habitación, nuestra casa, y esa luz purísima se irá expandiendo fuera de nuestro hogar, bañará los alrededores, la ciudad, los montes y valles, las colinas, montañas y más allá atravezará regiones, estados, y saldrá de nuestro país para ir todavía más allá. Nuestra luz purísima de infinito e insustituíble amor crístico, deberá viajar e irradiarse a todos los países del mundo entero para que todos los seres del mundo sean felices, dichosos y en paz.

Esa pequeña chispita de luz azul que salió originalmente de nuestro corazón de mujer, ahora es una gran hoguera de amor, belleza, pureza y paz abrazando al planeta tierra, y sin pretender ser egoístas, también debemos permitir que esa hoguera de amor supremo viaje a través de las estrellas, hacia otros planetas y de ser posible abrace con humildad al universo entero.

Esto parece increíble y mágico ¿verdad? pero no hay tal magia, es algo tan natural como renovar nuestras propias fuerzas con la fuerza del corazón, haciendo que los milagros existan cuando ya nadie cree en ellos. Recuerden que somos hijas de Dios, y que como tales, las mujeres somos la viva manifestación del Creador en la tierra y la viva representación por lo tanto… ¡De su Amor! ¿Se han fijado que en las épocas navideñas pulula en la naturaleza un ambiente de enorme sensibilidad? ¡Esta es la razón… el nacimiento del propio amor en el cuerpo del niño Jesús! y aquí si que dice el famoso prólogo de las cuatro leyes espirituales: “Así como hay leyes naturales que rigen el universo, también hay leyes espirituales que rigen nuestra relación con Dios.”

¡Sea pues para ÉL, toda la gloria y el honor del AMOR DE MUJER que ahora vive y habita renovado en nuestros corazones!

¿

LA PERSEPCIÓN DE LOS NIÑOS

01/08/2010 Email | Twitter | Facebook | Reportar | Link

*La persepsión en los niños*

En todas partes del mundo, un niño recién nacido es símbolo de pureza. Pureza de un alma llegada del mundo espiritual, aún no contaminada con el aspecto material de la vida, y por lo tanto, limpia en su mente y en su corazón.
Por esa misma escasa "materialidad", los niños poseen una percepción extra-sensorial mucho mayor que los adultos; cuanto más pequeños son, más forma parte de su normalidad esta característica. Luego, en la medida que su vida interior va tomando contacto con la vida concreta, es decir, que se conecta con el mundo de los adultos, comienza a reprimir o a ignorar esas percepciones, guiado por el temor a lo desconocido que se le inculca. Como resultado de este desarrollo normal del individuo, sus experiencias en este sentido desaparecen normalmente alrededor de los 9 años de edad. Es recién en la edad adulta que, en algunos casos, se vuelve a tomar contacto con ese mucho espiritual.
Ahora bien, ¿a qué me refiero al hablar de percepción extra-sensorial? Específicamente a ciertas capacidades innatas que el niño trae. Desde su más tierna infancia, el niño posee lo que da en llamarse "clarividencia" y suele hablar con amigos invisibles para el ojo adulto. Algunos investigadores afirman que la sensitividad de los pequeños es capaz de conectarse con otros seres que habitan el plano astral. La percepción de los pensamientos es también muy común. Niños que "adivinan" los que sus padres van a decirles, o que piden regalos que no pueden saber que sus padres ya les han comprado . Existen dos explicaciones de esta captación: la primera es que muchas veces los niños pequeños son capaces de ver los pensamientos plasmados como imágenes en el aura humana. La segunda, es el uso de la telepatía, el más habitual de los fenómenos extra-sensoriales entre los pequeños. Si hablamos por ejemplo de las "mentiras piadosas" que los adultos utilizan para esconder sus verdaderos sentimientos frente a los niños, debemos tener en cuenta que éstos no son capaces de intelectualizar el mundo interior, de modo que dada la gran conexión energética existente entre ellos y sus padres o familiares directos, pueden percibir dicho mundo sin dificultad, si bien de una manera diferente. Bien conocidos por todos son los ejemplos de experiencias de conexión telepática de los hijos con sus padres. Aún antes de aprender a hablar, les es fácil "sentir" a su mamá embarazada o enferma. También pueden captar la preocupación o el sufrimiento de sus padres, aún cuando estos no lo expresen. De modo que las palabras que contradicen esta percepción que ellos tienen del otro, provoca tal confusión en su mente, que en ocasiones resulta peor que el dolor de enfrentar la verdad. Generalmente los padres perdemos de vista el hecho de que estamos formando un ser que a su vez deberá aportar alegría y felicidad a la vida familiar, y eso sólo se logra alentando su espontaneidad.
Sin embargo no deben idealizarse sus capacidades, ya que es natural que estas tendencias desaparezcan con el tiempo. Las percepciones sutiles de los primeros años son algo natural, y así deben ser tratadas. Nada tienen que ver realmente con la espiritualidad infantil, la cual se desarrolla únicamente a través de prácticas conscientes. Con los niños es posible trabajar desde la contemplación de la naturaleza, la práctica de la sinceridad, la concentración sin esfuerzo. Introducir a un niño en el mundo de la meditación, lo distanciaría aún más de su "materialidad", de su propio cuerpo, y en la primera parte de su vida, el ser humano debe afirmar ese contacto con el cuerpo y los sentidos, que le permiten ubicarse de modo ético y solidario en el mundo en que le toca vivir.
La mayor contribución que los adultos podemos dar a los niños en pos de su vida espiritual, es ser nosotros mismos, dando ejemplo de tal espiritualidad en nuestra vida diaria, abandonando el juego de las apariencias y actuando conforme nos dicta el corazón, con sinceridad con nosotros mismos, siendo así honestos con los demás, en especial con los pequeños. Recordemos que alguna vez fuimos niños y que esta etapa de formación también forma parte de nuestro presente. Así lo creía también Mme. Blavatsky, creadora de la Teosofía. Antes de morir, en 1891 afirmó lo siguiente:
"Cada ser humano es un resumen de todo el proceso de evolución de la vida en el planeta. Y mi infancia sigue conmigo, iluminándome, orientándome, manteniéndome abierta a la vida".

EL CÍRCULO DEL 99 ........

Patri Aranibar
El circulo del 99.........
Había una vez un rey muy triste que tenía un sirviente, que como todo sirviente de rey triste, era muy feliz.
Todas las mañanas llegaba a traer el desayuno y despertaba al rey cantando y tarareando alegres canciones ... de juglares. Una sonrisa se dibujaba en su distendida cara y su actitud para con la vida era siempre serena y alegre.

Un día el rey lo mandó llamar.

- Paje, le dijo, ¿Cuál es el secreto?

- ¿Qué secreto, Majestad?

- ¿Cuál es el secreto de tu alegría?

- No hay ningún secreto, Alteza.

- No me mientas, paje. He mandado a cortar cabezas por ofensas menores que una mentira.

- No le miento, Alteza, no guardo ningún secreto.

- ¿Por qué estás siempre alegre y feliz? ¿eh? ¿Por qué?

- Majestad, no tengo razones para estar triste. Su Alteza me honra permitiéndome atenderlo. Tengo mi esposa y mis hijos viviendo en la casa que la Corte nos ha asignado, somos vestidos y alimentados y además su Alteza me premia de vez en cuando con algunas monedas para darnos algunos gustos. ¿Cómo no estar feliz?

- Si no me dices ya mismo el secreto, te haré decapitar - dijo el rey.

Nadie puede ser feliz por esas razones que has dado.

- Pero, Majestad, no hay secreto. Nada me gustaría más que complacerlo, pero no hay nada que yo esté ocultando.

- ¡Vete, vete antes de que llame al verdugo!

El sirviente sonrió, hizo una reverencia y salió de la habitación. El rey estaba como loco. No consiguió explicarse como el paje estaba feliz viviendo de prestado, usando ropa usada y alimentándose de las sobras de los cortesanos. Cuando se calmó, llamó al más sabio de sus asesores y le contó su conversación de la mañana.

- ¿Por qué el es feliz?

- Ah, Majestad, lo que sucede es que el esta fuera del círculo.

- ¿Fuera del círculo?

- Así es.

- ¿Y eso es lo que lo hace feliz?

- No Majestad, eso es lo que no lo hace infeliz.

- A ver si entiendo, estar en el círculo te hace infeliz.

- Así es.

- ¿Y cómo se salió?

- ¡Nunca entró!

- ¿Qué círculo es ese?

- El círculo del 99.

- Verdaderamente, no te entiendo nada.

- La única manera para que entendieras, seria mostrártelo en los hechos.

- ¿Cómo?

- Haciendo entrar a tu paje en el círculo.

- Eso es, obliguémoslo a entrar.

- No, Alteza, nadie puede obligar a nadie a entrar en el círculo.

- Entonces habrá que engañarlo.

- No hace falta, Su Majestad. Si le damos la oportunidad, él entrará solo.

- ¿Pero el no se dará cuenta de que eso es su infelicidad?

- Si se dará cuenta.

- Entonces no entrará.

- No lo podrá evitar.

- ¿Dices que el se dará cuenta de la infelicidad que le causará entrar en ese ridículo círculo, y de todos modos entrará en el y no podrá salir?

- Tal cual. Majestad, ¿estás dispuesto a perder un excelente sirviente para poder entender la estructura del círculo?.

- Si.

- Bien, esta noche pasaré a buscarte. Debes tener preparada una bolsa de cuero con 99 monedas de oro, ni una más ni una menos. 99!-

- ¿Que más? ¿Llevo los guardias por si acaso?

- Nada más que la bolsa de cuero. Majestad, hasta la noche.

- Hasta la noche.

Así fue. Esa noche, el sabio pasó a buscar al rey. Juntos se escurrieron hasta los patios del palacio y se ocultaron junto a la casa del paje.

Ahí esperaron el alba. Cuando dentro de la casa se encendió la primera vela, el hombre sabio agarro la bolsa y le pincho un papel que decía:

"Este tesoro es tuyo. Es el premio por ser un buen hombre. Disfrútalo y no cuentes a nadie como lo encontraste".

Luego ató la bolsa con el papel en la puerta del sirviente, golpeó y volvió a esconderse. Cuando el paje salió, el sabio y el rey espiaban desde atrás de unas matas lo que sucedía. El sirviente vio la bolsa, leyó el papel, agitó la bolsa y al escuchar el sonido metálico se estremeció, la apretó contra el pecho, miró hacia todos lados de la puerta, y se volvió a meter a la casa, el rey y el sabio se arrimaron a la ventana para ver la escena.

El sirviente había tirado todo lo que había sobre la mesa y dejado solo la vela. Se sentó y vació el contenido sobre la mesa. Sus ojos no podían creer lo que veían. ¡Era una montaña de monedas de oro!. El que nunca había tocado una de estas monedas, tenía hoy una montaña de ellas solo para él.

El paje las tocaba y amontonaba, las acariciaba y hacia brillar la luz de la vela sobre ellas. Las juntaba y desparramaba, hacia pilas de monedas.

Así, jugando y jugando empezó a hacer pilas de 10 monedas. Una pila de diez, dos pilas de diez, tres pilas, cuatro, cinco, seis... y mientras sumaba 10, 20,30, 40, 50, 60 ... hasta que formó la última pila: 9

monedas!!

Su mirada recorrió la mesa primero, buscando una moneda más, luego el piso y finalmente la bolsa. "No puede ser", pensó. Puso la última pila al lado de las otras y confirmó que era más baja.

-¡Me robaron! -gritó. -¡Me robaron, malditos!. Una vez más buscó en la mesa, en el piso, en la bolsa, en sus ropas, vació sus bolsillos, corrió los muebles, pero no encontró lo que buscaba.

-¡Solo 99! No puede ser, me falta una moneda.

-¡A nadie se le ocurriría dar solamente noventa y nueve monedas como recompensa!

Sobre la mesa, como burlándose de él, una montañita resplandeciente le recordaba que había 99 monedas de oro ¡Solo 99!. Noventa y nueve monedas de oro es mucho dinero, pensó. Pero me falta una moneda.

Noventa y nueve no es un numero completo - pensaba. -Cien es un número completo, pero noventa y nueve, no. ¡Necesito la otra moneda!

El rey y su asesor miraban por la ventana. La cara del paje ya no era la misma, estaba con el ceño fruncido y los rasgos tiesos, los ojos se le habían vuelto pequeños y arrugados y la boca mostraba un horrible rictus, por el que se asomaban los dientes. El sirviente guardó las monedas en la bolsa y mirando para todos lados para ver si alguien de la casa lo veía, escondió la bolsa entre la leña.

Luego tomó papel y pluma y se sentó a hacer cálculos. ¿Cuánto tiempo tendría que ahorrar el sirviente para comprar su moneda número cien?

Todo el tiempo hablaba solo, en voz alta. Estaba dispuesto a trabajar duro hasta conseguirla. Después quizás no necesitara trabajar más. Con cien monedas de oro, un hombre puede dejar de trabajar. Con cien monedas de oro un hombre es rico. Con cien monedas se puede vivir tranquilo. Sacó el calculo. Si trabajaba y ahorraba su salario y algún dinero extra que recibía, en once o doce años juntaría lo necesario.

-¡Doce años es mucho tiempo!, pensó. Quizás pudiera pedirle a su esposa que buscara trabajo en el pueblo por un tiempo. Y el mismo, después de todo, el terminaba su tarea en palacio a las cinco de la tarde, podría trabajar hasta la noche y recibir alguna paga extra por ello.

Saco las cuentas: sumando su trabajo en el pueblo y el de su esposa, en siete años reuniría el dinero. -¡Era demasiado tiempo!. Quizás pudiera llevar al pueblo lo que quedaba de comidas todas las noches y venderlo por unas monedas. De hecho, cuanto menos comieran, más comida habría para vender. Vender... Vender.

Estaba haciendo calor. ¿Para que tanta ropa de invierno? ?Para que más de un par de zapatos? Era un sacrificio, pero en cuatro años de sacrificios llegaría a su moneda cien.

El rey y el sabio, volvieron al palacio. El paje había entrado en el círculo del 99.

Durante los siguientes meses, el sirviente siguió sus planes tal como se le ocurrieron aquella noche. Una mañana, el paje entró a la alcoba real golpeando las puertas, refunfuñando con pocas pulgas.

- ¿Qué te pasa?- pregunto el rey de buen modo.

- Nada me pasa, nada me pasa.

- Antes, no hace mucho, reías y cantabas todo el tiempo.

- Hago mi trabajo. ¿No? ¿Qué quería su Alteza, que fuera su bufón y su juglar también?

No pasó mucho tiempo antes de que el rey despidiera al sirviente. No era agradable tener un paje que estuviera siempre de mal humo